Los buñuelos con judías pintas, o más conocido como “Beigniet-Haricot” es un desayuno típico y humilde en Camerún. A su vez, los domingos son el día de encuentro de muchos cameruneses en el Vallecas para jugar al futbol. Recién llegados y veteranos comparten la tarde a través del futbol. Pero, después del partido, ¿dónde vamos?
Aquí nace esta propuesta de los domingos con sabor a Camerún. Desde CEM queríamos ofrecer un espacio y una merienda a los chicos y chicas que no acuden a los bares o salas, ya sea por decisión propia, por no sentirse seguros o simplemente para cobijarse del frío mientras conversas con sus paisanos.
Antiguamente ofrecíamos estas meriendas en casa pero la creciente cantidad de usuarios nos obligó a buscar nuevos espacios y tuvimos que pausar las meriendas una temporada. Ahora, tenemos un espacio cedido por la Cooperativa de Viviendas de El Pozo que se encuentra en el mismo barrio y gracias a ellos volvemos a contar con un salón y un entorno seguro para estas reuniones informales.
¿POR QUÉ SE NECESITAN ESTOS ESPACIOS?
Las principales razones son:
Espacio seguro. Tan necesario en estos tiempos, ante la falta de vivienda y centros de ocio impulsados desde el respeto, para que los y las camerunesas puedan tener un espacio donde no se mire ni su condición administrativa ni económica ya es de agradecer.
Tiempo en familia. Poder compartir el rato con camaradas de aventura y poder pasar una tarde agradable comiendo un platillo de tu tierra. Nada mejor que sentirse como en casa.
Apoyo mutuo. Las personas que acuden a comer y estar en nuestro espacio, también llegan con preguntas, dudas e inquietudes que sus propio compatriotas responden. Esto siempre es más difícil sin un espacio donde estos intercambios de información y consejos de fraternidad puedan tener cabida.
Un oasis que huele al hogar. La música, la comida, el ambiente y los acompañantes hacen de un simple salón una “ampliación” del hogar, pues cuando entran por la puerta ya vuelven de alguna manera a su tierra, aunque sea en un corto periodo de tiempo.
Gracias a espacios como este, las personas tienen la opción de elegir un lugar reconfortante, caliente, amigable, familiar y seguro en vez de tener que acudir a un bar, o un parque donde muchos no se sienten ni bien, ni seguros.
Actualmente estamos dando entre 10 y 15 meriendas solidarias para las personas que acuden y tienen pocos o ningún recurso económico por diversas causas. Esto es posible gracias a que personas solidarias pagan platos solidarios a través de la web o viniendo personalmente al espacio. Muchas vienen a merendar y pagan uno o dos platos solidarios. Por supuesto, todo el mundo esta invitado a compartir la tarde con todos nosotros siempre que vengan con respeto, cariño y ganas de mezclarse desde la horizontalidad.
Si quieres venir, ESCRIBENOS!
¿Quieres pagar una merienda solidaria? ESCRIBENOS o hazlo desde la pagina de “COLABORA”
¡Gracias siempre!
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